De lo que te digan, no te fies nada, de lo que veas, la mitad
(refrán popular)
Intentaron hacerme diversos montajes para quitarme de la circulación. Aquí van dos ejemplos:
1) Un conocido, que resultó ser un infiltrado, me propuso que montase un herbolario a través de una web, él era naturopata y me dijo que se encargaría de hacer cocteles herbales y me contó una confidencia que era una advertencia: ¿Sabes? Conozco a un naturópata que fue condenado a 2 años de prisión" por vender cócteles herbales sin estar autorizados de la administración, creo que necesitas un permiso. El objetivo del CNI era que yo fuese a prisión durante un corto periodo de tiempo y salir de la cárcel sin tener ganas de contar nada a nadie.
2) Un conocido, que resultó ser un infiltrado, me pidió crear un blog relacionado con un movimiento político concreto (y que yo personalmente no compartía su ideología pero se lo hice porque me gustaba el diseño de blogs), me pidió que pusiese un texto debajo del título del blog, me pareció algo violento pero no lo consideré relevante. El infiltrado que me pidió ese blog, no publicaba nada, cosa que me extrañó. Más tarde, él me propuso viajar a un país extranjero en busca de ocio. El objetivo del CNI supongo que sería poner en la maleta del infiltrado armas, explosivos y drogas (esto último es lo más frecuente). El infiltrado me daría la maleta para que la sujetase. En el control de aduanas, yo sería detenido por narcotráfico o terrorismo, lo que fuera y yo sería detenido.
3) Una vez, la policía cornariana ideó un plan para sacarme del país porque el CNI tenía intención de eliminarme por capricho de Cachuzo y Casiopea y estaban hartos de la situación y el propio CNI también estaba harto. Policías hablaron con un toxicomano que yo conocía, él me pidió que le acompañase a las inmediaciones de un lugar donde venden droga, y me negué, en ese momento, él me dijio, vale, "pero agarrame esta mochila, agárrala bien las manos". Yo le dije: déjala ahí, me coloqué encima de la mochila sin tocarla. Al poco tiempo, una patrulla de policía me mira con cara de rabia (no ha picado), se dirigen hacia el lugar a donde había ido el toxicomano y debieron hablar con él. Su plan había fracasado. El toxicomano al verme, se disculpó y me dijo: Que la policía le había amenazado con meterle en prisión si no hacía eso. El objetivo era que yo me exiliase en la pérfida Albión. Ellos me darían dinero y yo viviría en casa con unas mujeres inglesas; porque los delirios de Cachuzo y Casiopea contra mí les estaban dejando en una difícil situación ante los ojos de la gente. Pero Cachuzo y Casiopea decidieron gastar una fortuna de los fondos reservados para "matarme socialmente" y los espías, como buenos veletas que son, cambiaron de dirección, las fuerzas de seguridad hicieron lo mismo, y la sociedad que conocía me dio la espalda y algunas puñaladas.
Son algunos ejemplos de montajes que han llevado a la cárcel a centenares o miles de personas en el Reino de Cornaria durante estos últimos 40 años. Algunos salen en las noticias y otros no. Mucha gente se traga todo.