Solo una minoría de la gente vota a los gaviotos, los mismos que nos están robando a todos. Es cierto que el grupo de los defensores de los corruptos es un grupo homogeneo y que acude fielmente a las citas electorales para votar "malo conocido que bueno por conocer" pero son minoría aunque consigan muchos escaños en el parlamento.
La mayoría están en contra de este latrocinio no protesta en la calle y cuando hay elecciones se abstiene, vota a partidos políticos de izquierdas y pseudoizquierdas (títeres de El Dragón, hablo de los rosaceos y citizens) y que no se ponen de acuerdo porque El Dragón no quiere, otros votan a partidos independentistas porque quieren marcharse.
La gente cambiará de actitud cuando la mayoría lo haya perdido todo: trabajo, subsidio, pensión... y no deben faltar muchos años para que eso suceda. ¡Ojo! El estado cornariano ha previsto esta situación desde hace muchos años. Los agentes con los que he hablado flipan con lo "castrados" que están los ciudadanos cornarianos, no sé explican cómo no se ha producido un estallido social. Pero esa "castración colectiva" tiene fecha de caducidad.
Vuelvo a repetir, el partido de los gaviotos no puede meter mano al fondo de reserva de las pensiones, no puede sostener una recuperación económica comprando su propia deuda con el dinero de las pensiones. No hay recuperación económica, es otra burbuja que terminará explotando. La suerte está echada para ellos y para nosotros.