El rey démerito (Del lat. demerĭtus. 1. m. Falta de mérito. 2. m. Acción, circunstancia o cualidad por la cual se desmerece.) estuvo unos días en la Marbella de Gallaecia rascándose la entrepierna y participando en la regata que lleva su nombre.
Mi único contacto con las cloacas cornarianas me dio un sanísimo consejo: "Hazme caso, cuando ese vaya allí durante esos días, no estés por ahí". No tengo vocación de periodista lameculos ni tampoco de corresponsal de guerra. Aunque he padecido más violencia en mis carnes que algún "gallito" apodado "El cuñado de Cornaria" que presume haber estado en diversos conflictos bélicos de medio mundo y que él mismo se buscó por dinero y ganas de aventura. Así que no cubrí el evento ni hice la crónica periodística correspondiente. Durante esos días me marché de mi lugar habitual de residencia, aunque las cloacas cornarianas no me dejaron en paz del todo en mi exilio fugaz.
No sé si lo saben, pero las visitas de Cachuzo a la Marbella de Gallaecia me causaban serios contratiempos además de problemas de salud. Protesté de forma airada sobre todo en los últimos tiempos, porque El viejo cabrón empezó a frecuentar el pueblo donde resido con mucha frecuencia y no sabía cuando venía. Los medios de comunicación que yo leía informaban después de su visita. Creo que forma parte de sus medidas de seguridad.
A alguien de La Casa se le debió ocurrir una brillante idea. Yo visitaba diariamente un canal de información y ellos los canales de información que visito. Ellos abrieron un hueco informativo en canal de información que visito asiduamente y no voy a decir cual, solo decir que es un medio nacional minoritario, que trae numerosas noticias relacionadas con la seguridad, defensa, etc. Alguien de La Casa debió hablar con los responsables del canal y desde entonces, conozco de antemano cuando Cachuzo va a venir al pueblo donde resido.
También quiero contar una anécdota bastante graciosa. Un forero me preguntó en un foro de un país austral cual era mi opinión sobre la salud de Cachuzo:
¿Qué sabes del rey emérito? Lo he visto para los festejos del bicentenario de mi país aaustral se vio muy deteriorado, lo vi asi al parecer muy de golpe o ya se encontraba en ese estado?
Yo le respondí: Cachuzo está muy mal no solo del cuerpo sino de la cabeza. Él cree que va a ir a vivir al Reino de los Cielos después de todas las barbaridades que ha hecho. Eso es tener psicosis aguda. Si ese entra en el Reino de los Cielos, es que Dios ha decretado barra libre y puede entrar quien le dé la gana, hasta el diablo. Se ha diseñado un barco para que él pueda navegar sentado manejando el timón todo el tiempo. Eso da una idea. Estimo que le quedan unos pocos años de vida.
Mi respuesta en un foro de un país austral, fue desmentida a toda prisa por el canal de información que a mi respuesta al forero del país austral y el artículo decía más o menos lo siguiente: Desde que Cachuzo va a la Marbella de Gallaecia y participa en las regatas, se siente feliz, "rejuvenecido", se ha puesto en manos de fisioterapeuta, obedece todas sus recomendaciones, y bla, bla, bla.
En resumen, el artículo casi decía que Cachuzo está hecho un supermachoman que ganaría más medallas que todos los atletas cornarianos juntos en las últimas olimpiadas. ¿Por qué La Casa intenta negar lo evidente? Yo se lo explicaré. El rey demérito Cachuzo, como dijo con acierto el primo rebelde de Zenovia, tiene muchísimos enemigos que desean verle muerto y cosas peores. Por esa razón, la salud de Los Brabonesy en especial la de Cachuzo se guarda con celoso secreto, lo cual, da pábulo a la rumorología.
La verdad sobre la salud de Cachuzo es bien diferente a lo que cuenta ese canal de información por orden de La Casa. He visto en fotos que Cachuzo no puede ni subir ni bajar escaleras sin ayuda de otra persona, que no puede estar de pie, sino que tiene que estar sentado en un taburete de madera en el breve tiempo que dura la entrega de los premios de una regata, que tiene que estar permanentemente sentado mientras dirige el timón de la embarcación. Algún forero ha dicho que se apreciaba un tembleque en su rostro ¿Párkison? ¿Otra enfermedad neurodegenerativa? y aún por encima tenemos el testimonio del propio Cachuzo: No me encuentro del todo bien que me gustaría