Muchas personas como yo, terminan rodeadas de un entorno que trata a toda costa que aceptes una injusticia cometida contra tu persona o seres queridos, "Te aconsejan" que obedezcas caprichos absurdos, que no digas nada de lo que te ha pasado. Si te mantienes en tus trece, sufres las mayores represalias: accidentes, envenamientos, agresiones, boicot en el trabajo, en los estudios, una asistencia sanitaria insuficiente, pérdidas de "amistades", etc. Otras personas también las padecen en menor medida: la promesa de dinero o un trabajo si consiguen "cerrarme la boca" queda en nada por mi tozudez. Cuando el estado cornariano está harto de mí, ese dinero se multiplica y el trabajo se convierte en el enchufe del sueño de muchos, oportunistas que critican la corrupción de los gobernantes pero no dudan en seguirles el juego cuando tienen posibilidad de hincar el diente. Como dicen ellos "neutralización no implica eliminación".
Si saben cosas y osan contarlas sobre la Famillia Real y su alcantarillado, procuren decir la verdad. Si dices la verdad te machacan pero si mientres, te machaban por partida doble. Cuando impliqué a la Casa Real cornariana como encubridora de los autores del triple crimen de Alcasser, el fuego de la hoguera empezó a avivarse pero cuando escribí otro mensaje para explicar por qué decía eso y tomé mi experiencia personal de ejemplo, las llamas de la hoguera se redujeron bastante.
Indirectas macabras, Insultos, críticas, puñaladas traperas, traiciones, deserciones, si te he visto no me acuerdo. Me han dedicado frases que podrían pasar a la historia: "La próxima verdad será tu muerte", "je, qué no te pille un autobús", "Tú, tú, siempre tú, todo te lo busca tú", "A ti había que decapitarte, poner tu cabeza en una pica y pasearla por todos los pueblos de Cornaria", "tus ideas son merecedoras de la horca, que lo sepas", "este tarado cree que puede decir lo que le plazca", "los derechos no son ilimitados". Qué mas se puede pedir, si me dejan vivir, les debo esta paz y un montón de cosas más.
El CNI no es uno de los mejores servicios secretos del mundo como dicen algunos expertos. La actitud de muchos cornarianos salvo excepciones, hace que sus operaciones se conviertan en un "paseo militar" sin encontrar oposicioń en lugares como en el que vivo yo. Si una víctima de espionaje vive rodeado de gente egoísta que solo piensa en si misma, el trabajo de los agentes está medio hecho por no decir casi hecho. La ética de los cornarianos se ha degradado mucho. Uno de ellos me dijo: "Antes te vendían por un precio, hoy te venden por casi nada". Los jóvenes cornarianos tienen fama de egoístas entre La Casa.